"La mía vita va come un fiume in piena…"
Vuelve tu vista al horizonte, descifra la morfología del cielo y disfruta aquello sin precio; observa este atardecer que nunca volverá, después, el cielo se vestirá de oscuridad ¿Quién tiene el alba asegurada? Las sombras devoran el cielo sobre tu cabeza y el reflejo que a tus ñorbos ilumina te consuela melancólicamente; imprégnate del final; acaricia con las fibras de tu alma el sublime momento donde la luz se desborda cual sangre bañando los montes y en las nubes, servida; cuando la cabeza solar se postra en el horizonte y sus brazos encendidos, en el lejano suelo, extiende. Y mientras el oeste lo absorbe, al final del cielo flota aquel aliento que hubo exhalado, pintando de púrpura los vientos lejanos. No ha visto hombre, mujer o escenario, un final más glorioso…
¡No! no voltees la vista, no juntes tus parpados alados; tal vez así puedas comprender, pues solo así puedo explicar; como es que mi alma, digna y caprichosa se consume…
¿Es que me resigno a ver un atardecer en el campo de mis secretos?
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